Todavía hay Paraísos de esos donde los chicos juegan con perros y se embarran, esos perros que se pierden los fines de semana
no me vas a creer, pero esto que te cuento es verdad, estaba leyendo de salto en salto, de blog en blog y di con un poema que me encantó, un poema llamado Paraíso y al abajo estaba la dirección del blog y al mismo tiempo que lo hacía leía "javier mascaro" entré con una sonrisa
sabiendo a dónde venía nada, una pavada nomás y confirmando que me gusta tu poesía
Caminé despacio hacia la parada del 136. En el camino compré un alfajor de chocolate y mientras esquivaba gente apurada, llegué a la fila. Detrás del cartelito, por la ribera del cordón, había una señora flaca, un señor de traje y un elefante. Me acomodé detrás de la señora y me puse a mirar los pájaros que descansaban en los cables de la vereda de enfrente. Dos minutos después vino el colectivo y subimos todos. Era una mañana fresca, después de una noche lluviosa. La ruta tenía el ruido del viento y las nubes. En un momento del viaje, nos dimos cuenta que nadie bajaba y que el chofer tenía la sonrisa más grande de la ciudad. Nos sentimos felices, livianos y rosados por eso compartimos el agua de un bidón azul. Como no sabíamos a donde íbamos el viaje era hermoso. Sentíamos olor a helado, a fútbol, a ropa lavada, a bosque. Finalmente el colectivo se detuvo. Desde el asiento de atrás, el elefante reía y lloraba. El señor de traje tuvo que ofrec...
Amaru nació un lunes cuando en este costado del mundo la mayoría dormía. Cuando a un costado de la madre estaba este que escribe, muy nervioso. Porque nos decían que no se podía, que había que tajear. Porque hacía dos años habían tajeado por el otro crio y era muy pronto. Porque ahora se llega al mundo cuando quieren los médicos, cuando pueden los médicos. Porque ahora somos pacientes, que significa resignados, pasivos… Pero no pudieron. Porque nosotros seguimos cantando para que Amaru entre por la entrada principal Y que no le boqueteen el rancho Porque seguimos cantando toda la noche con ese útero inquieto, bailable, impaciente Con Amaru que quería salir solito con su madre que quería sacarlo que quería conocerlo. Con los médicos como hienas pero con tijeras y bisturíes y los gambeteamos como el Diego en su mejor gambeta, la más recordada. Como se evita el tránsito en bicicleta. Y entre bici y gambeta llegamos al pastito corto donde sol...
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no me vas a creer, pero esto que te cuento es verdad, estaba leyendo de salto en salto, de blog en blog y di con un poema que me encantó, un poema llamado Paraíso y al abajo estaba la dirección del blog y al mismo tiempo que lo hacía leía "javier mascaro" entré con una sonrisa
sabiendo a dónde venía
nada, una pavada nomás y confirmando que me gusta tu poesía
saludos!!