Amaru nació un lunes cuando en este costado del mundo la mayoría dormía. Cuando a un costado de la madre estaba este que escribe, muy nervioso. Porque nos decían que no se podía, que había que tajear. Porque hacía dos años habían tajeado por el otro crio y era muy pronto. Porque ahora se llega al mundo cuando quieren los médicos, cuando pueden los médicos. Porque ahora somos pacientes, que significa resignados, pasivos… Pero no pudieron. Porque nosotros seguimos cantando para que Amaru entre por la entrada principal Y que no le boqueteen el rancho Porque seguimos cantando toda la noche con ese útero inquieto, bailable, impaciente Con Amaru que quería salir solito con su madre que quería sacarlo que quería conocerlo. Con los médicos como hienas pero con tijeras y bisturíes y los gambeteamos como el Diego en su mejor gambeta, la más recordada. Como se evita el tránsito en bicicleta. Y entre bici y gambeta llegamos al pastito corto donde sol...